Vaya par de tres
viernes, 3 de abril de 2015
El inconfesable placer de dormir bebes
Hoy, viernes santo, 3 de abril, he vuelto a experimentar, después de muchos años, el maravilloso placer que siento cuando tengo que dormir a un bebé rebelde de sueño. Ya lo disfrute en su momento con tu hermana Ada, que era una experta en "no dormir" pero ahí estaba yo, mi persistencía y los km y km de calle con frio, calor, lluvia o viento, me echaba a la calle carrito en mano y yo sabía que era cuestión de km y que tarde o temprano caería rendida, por cansado que parezca la idea, me encantaba, era un reto que disfrutaba muchísimo y eso que en muchas de las ocasiones, minutos después era yo el que echaba unas cabezaditas en un banco agotado. Pues hoy, Claudia, he repetido patrón contigo, estabas en la casa de los abuelos un poco inquieta y nos hemos echado a la calle, a eso de las 3 menos cuarto, y pasito a pasito he ido viendo como una vez más lograba ganar la batalla y te has quedado plácidamente dormida, No sabes lo mucho que he disfrutado. Ahora estoy sentado en un banco, escribiendo esto mientras tu duermes plácidamente. Que felicidad. A la espera de que el sueño me abordarla que esta noche hemos dormido muy y poco, tienes muchos moquitos has debido de coger un pocos frio, y estamos con la política de tenerte en brazos para que sueltes el.moco y eso cansa, ayer como evoluciona.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario